domingo, 7 de octubre de 2007

La evidente importancia del ritmo



Año 1991. Enrique Urbizu dirige aquella cosa tan estupenda que es Todo por la Pasta, en la que vertebra a partir de elementos ubercastizos (vascos, para mas señas) aquello que por aquel entonces aun se conocia como pelicula de suspense, añadiendole unas buenas dosis de violencia.

Año 2002. De nuevo Urbizu reaparece despues de haberse tirado unos años dando tumbos en producciones mas o menos chuscas con La Caja 507. Las señoras que acuden a las salas para disfrutar de la presencia de Jose Coronado se llevan una gran desilusion cuando en la presentacion del personaje le lanza un buen esgarro a un capullo en la birra (no queda claro si el disgusto es por el escupitajo o por malgastar la cerveza), y en general el publico que no iba a ver la pelicula por la presencia de Don Jose descubre lo que para entonces ya recibe el calificativo de thriller, pero de nuevo a lo castizo (esta vez en clima mediterraneo), y Grande. Tambien con sus buenas animaladas.

Año 2006. Se estrena de tapadillo La Noche de los Girasoles, dirigida por Jorge Sanchez-Cabezudo, de nuevo lo que antes se conocia como pelicula de suspense y que ahora responde a la denominacion de thriller, consiguiendo buenas reseñas y un productivo efecto del boca-oreja entre espectadores que la ven por casualidad y que finalmente logran alargar su vida comercial. La clave parece residir en el atipico tratamiento de una historia que vuelve a encuadrarse en lo castizo (ahora polvorientos interiores), al tiempo que se le aplica unas dosis de violencia y sordidez.


El recuerdo de las dos pelis de Urbizu no es exactamente casual. Quizas si la primera, con la que esta de Cabezudo solo comparte lo de haber saltado a la palestra gracias a una peli de genero, pero desde luego que si hay bastante en comun con La Caja 507 en el sentido de que la historia se basa en la existencia de unos personajes que tienen que dotar de sentido a lo casual. Hasta aqui todo bien, claro, realmente el panorama humano de La Noche de los Girasoles es atractivo, los dementes que se pasean ante la camara no estan mal e incluso algun actor (pienso en Mariano Alameda, si) es capaz de evitar lo peor de su reputacion para no resultar molesto. Pasa que la pelicula tiene un pequeño fallo, el pequeño puto fallo de tantas y tantas peliculas de ultima hornada: la maldita duracion. Cuando se pretende reflejar un entorno parco, que me expliquen el sentido de extender hasta casi dos horas una historia que termina haciendo aguas al intentar engarzar una narracion fragmentada a partir de la aparicion de los propios personajes de la historia. No es exactamente una repeticion de los puntos de vista, porque en ese sentido la manera de ir aprovechando las colas de cada episodio si tiene puntos como para que el conjunto no haga que se pierda interes de un salto a otro. Me explico: ustedes no van a ver la misma historia contada cuarenta veces, van a ver como se fragmenta en funcion del personaje que en ese momento tiene el protagonismo, empalmandose unas con otras en los finales en los que tienen que ceder ese protagonismo a otros. Y lo llamativo de todo el asunto es que los personajes no llegan a perder fuelle, los hay que caen francamente bien, pero en conjunto resulta ese exceso de metraje, pongamos que ade una media horita sin mayores problemas, que en dos patadas ya se deja claro al principio de la pelicula que ese es un panorama inhospito condenado a la extincion y no es necesario ser redundantes.

Por otro lado, la peli de Cabezudo se centra en la mala suerte. Una vez se produce el primer nudo (que no se lo cuento aunque tampoco seria mucho spoiler), todo lo que resta es ver como las decisiones equivocadas pueden joderlo todo mas y mas. Y, miren, esto es que hay que hacerlo bien para que las ganas de hostiar a los memos que desfilan en pantalla no puedan con la paciencia necesaria para soportar lo que resta de pelicula. Y esto no pasa, claro, porque hablamos como de una horita a partir de este nudo que marca el desarrollo de todo el segundo tramo y al final la cosa termina haciendose pesada. Ni importan los personajes, ni importa el final ni importa nada de nada, lo cual es una pena porque habia suficientes elementos como para que de aqui saliera algo mas que digno. Que tampoco es una mierda, claro, mas bien una lastima. Pero, eso si, al menos el Cabezudo promete, que el tio tiene un cierto pulso, que sabe dibujar buenos personajes y que no se olvida de que el encuadre sirve como herramienta narrativa es un hecho, pero desde luego a esta peli no le vi yo tanto bombo.


Sammy Davis Jr - Spinning Wheel

1 comentario:

  1. Yo fui a ver la película por un cierto fetichismo hacia Carmelo Gómez, y porque el título me pareció resultón, ya ve, grandes motivaciones, al empezar pensé, "bueno, a ver qué", pasada la mitad dije "bueno, ¿¡qué!? y ya acabando seguía "pero bueno...¿qué?"

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