lunes, 2 de junio de 2008

"Me gusta jugar con cositas peludas"



Hace unos meses (un año? ay...) me deje clavada una espina de las gordas. Empezaba a apurar ya el tiempo y me deje en el tintero dedicar unas honorables palabras a Terror Canibal, cosa que a dia de hoy seria un imposible ya que mi memoria de pez es precisamente eso, una puta memoria de pez. Tanto tiempo despues, aun con la conciencia pateandome cada noche (creanme, la religion no me ha ayudado, el caballo solo fue un alivio pasajero), me encuentro en una situacion similar despues de haber caido rendido a lo que, desde ayer mismo, es uno de los Grandes Clasicos de la filmografia fantaterrorifica española. Que digo yo española..., MUNDIAL, cojones, MUNDIAL.

El problema con el que me cuentro es, logicamente, el de que demonios decir. Afrontar el global de una obra total y adelantada como El Asesino de Muñecas no es sencillo, se lo juro, y por lo pronto me da un poco de cosa meterme a aspectos cotidianos en lo que a comentar una peli se refiere, por ello les invito tambien a que se lean esta otra cronica y asi me quedo yo con las pajas mentales que con sumo gusto me estuve regalando segun avanzaba el metraje. Lo que si hago, claro, es un resumen matado del argumento:

UN ESQUIZOFRENICO MARICON SE VUELVE CON SUS PADRES, JARDINEROS DEL PARQUE GÜEL, DESPUES DE QUE LE DEN UNA PATADA EN EL CULO EN LA CARRERA DE MEDICINA POR TENERLE MIEDO A LA SANGRE. AL FRENTE DE LOS JARDINES DESPUES DE QUE A SUS PROGENITORES LES DE VACACIONES VERANIEGAS LA MARQUESA, EL ESQUIZOFRENICO MARICON INICIA UNA SERIE DE ASESINATOS A PARTIR DE UN DELIRANTE UNIVERSO MARCADO POR LA PRESENCIA DE ROCAMBOLESCAS MUÑECAS.


Bien, ahi ya ven una serie de cuestiones absolutamente demenciales:

- Esquizofrenico maricon (hablamos del año 74, aun estaba el tio Paco presente).
- El Parque Güel como escenario.
- La creacion de un universo enfermizo a partir de las putas muñecas.

Esto son solo tres apuntes a partir de una reduccion suprema del argumento, porque aun queda traca: una marquesa que persigue el cepillarse al esquizofrenico maricon, el niño amigo del esquizofrenico maricon que tanto puede existir como ser producto de su fantasia, asesinatos en los que la policia pasa por alto el hecho de que el principal culpable solo pueda ser el esquizofrenico maricon...

Y digo yo que a estas alturas se estaran ustedes preguntando el por que de recalcar tanto lo de esquizofrenico maricon (si no es asi, sepan que tienen aun mas problemas que yo). Esto es sencillo: la pelicula no es otra cosa que David Rocha. Existiria El Nombre de la Rosa sin Ron Perlman haciendo de monstruo sin apenas maquillaje? No, claro. Pues El Asesino de Muñecas es una pelicula que solo podia existir a partir de la aparicion en la tierra de este astro de la pluma capaz de poner cuerpo (sobre todo cuerpo) y alma a un personaje absurdo e incomprensible que ni tan siquiera se puede parapetar en la excusa de la demencia para justificar su presencia ante la camara. Porque al final la base que justifica la historia es, precisamente, el enfrentamiento entre lo femenino y lo masculino, sirviendose para ello Miguel Madrid de este autentico portento, todo un titan de la desvergüenza capaz de adoptar el postureo mas salvaje que puedan ustedes imaginar. Olvidense de los transformistas de su antro favorito: David Rocha tiene mas esencia de lo femenino en la uña del dedo meñique del pie que se corto (la uña, no el pie) hace 3 años que lo que ustedes puedan trabajar de aqui al final de sus dias (siempre pensando en que el mundo no se termine pasado mañana, claro).

Lo curioso de todo este asunto es que la pelicula exista, ni mas ni menos. Bueno, raro era ya que a Madrid le dieran pasta para hacer una segunda pelicula despues de una cosa tan mala como Necrophagus (por otro lado, terriblemente divertida, faltaria mas), pero es que en dos años el cine español de genero sirvio para que se colaran dos cantos a la supervivencia gayer como la copa de un pino. En 1972 Eloy de la Iglesia ya habia construido una ferrea parabola de la autoaceptacion en La Semana del Asesino, aunque en esta ocasion si habia tenido problemas con la censura. El caso de Madrid y El Asesino de Muñecas va mucho mas alla: primero, porque en ningun momento esconde el motor de la accion (la cosa se abre con un prologo en el que el propio director, mirando a camara, dice que es muy malo y muy jodido eso de la doble personalidad), y segundo, porque esteticamente nada de esto podria funcionar eliminando ese amplio catalogo de arquitectura reinona que empieza por el barroquismo modernista de entorno y alcanza su culminacion con las secuencias de ducha de Rocha.

En cualquier caso, alegremonos de su existencia, oh, si. Yo les digo que Lynch ve esto, e inmediatamente hace un remake de cinco minutos de metraje aleatorios alargandolos hasta las 6 horas de duracion. Aqui tienen toda la experimentacion que les de a ustedes la real gana: estetica, argumental e incluso actoral. Madrid se marca un sinsentido que, pese a todo, esta perfectamente armado, desde una fotografia necia capaz de desaprovechar la puesta en escena descaradamente pOp, hasta una musica de Alfonso Santiesteban (el papa de la Bestia) que hace de el Para Elisa un extraño hilo conductor que rianse ustedes del puñetero Club Silencio. Una marquesa ninfomana, un niño gordo perverso, un marques gayer que se lleva un chasco al enterarse de que la marquesa se quiere cepillar al mozo, el sirviente negro que al fin revienta bragueta despues de años de calenton... Que en el especial Cine Español del zine Quatermass no fueran capaces de ponerla a caldo ya significaba algo: que al contrario que otras peliculas de genero de la epoca, la peli de Madrid es, en toda su absurdez, una obra que seguira viva hasta el dia en que alguien sepa encontrarle alguna logica que pueda cargarse toda la magia. Por suerte no sere yo el cabron, asi que solo les queda hacerse con ella (la edicion de filmax podria ser peor, aunque les recomendaria esperar a epoca de rebajas, porque pagar 13 napos me parece una animalada).

(la foto la robe de aqui)

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