domingo, 15 de junio de 2008

Partiendose el culo por la que iba a liar con El Incidente


La frase mas repetida de los ultimos dias ha sido: "me ha encantado, pero no te la recomiendo". Bueno, no se piensen que la he dicho cienes de veces, pero sencillamente contabiliza el hecho de que la veo tan perfecta, tan concreta en mis pretensiones a la hora de comunicar algo que no la he variado en lo mas minimo. Me refiero, claro esta, a lo que tengo que decir cada vez que alguien me pregunta, por lo general con ansias, que tal esta El Incidente.

Y aqui empezamos los spoilers, damas y caballeros, no lean si creen que esto puede joderles algo. Yo opino, como siempre, justo lo contrario: si se quieren evitar una hostia, mejor saber de antemano algunos aspectos basicos (y no tan basicos) de lo que sin duda es otra Puta Obra Maestra del jodido indio este.







Los trailers aparecidos ponian las espectativas muy altas al dar cuerpo a la linea argumental que ya se habia publicitado para iniciar las preventas de la pelicula: una extraña plaga asola el planeta provocando que los humanos decidan utilizar su forma corporea de la manera mas nociva posible. La pelicula no se anda con tonterias, y esto mismo se ve desde el puto principio de la peli. Hasta aqui en realidad no hay nada nuevo, por que Shyamalan no se caracteriza precisamente por esconder la trama de sus historias, si bien es conocido mundialmente por ser el señor que siempre cuela un final sorpresa. Pues bien, en esta ocasio no es asi. Y no lo digo porque no exista final sorpresa (QUE NO, QUE NO HAY, A DIOS GRACIAS), sino por esa echada de cojones que se marca contando el final a los 3 minutos de pelicula aprovechando la presentacion de Whalberg como profe paleto de ciencias en un instituto. Pero a esto volveremos luego.


El Incidente abandona el factor mas llamativo de su propuesta para lanzarse cuesta abajo con una linea que se caracteriza por..., La Nada: no se sabe cual es la amenaza, ni su origen ni exactamente sus consecuencias. No hay posibilidades de saber si existe algun remedio, alguna cura, alguna manera de evitar el suicido una vez se contagia uno no se sabe de que. Simplemente una huida a ninguna parte por parte de una serie de personajes que van de lo rocambolesco a lo directamente gilipollas, eliminando casi cualquier posibilidad de establecer una empatia logica con unos seres que hacen lo posible por sobrevivir. Al contrario, Shyamalan introduce una tontada de crisis sentimental en la pareja protagonista, caracteriza al personaje de Zooey Deschanel con rasgos que la hacen acreedora de una habitacion perpetua en un psiquiatrico, enfatiza el simplismo de Whalberg (pese a ser profesor de ciencias), y en general se preocupa porque ningun secundario pueda resultar ni medio normal a ojos del espectador. El motivo? Bueno, no tendria por que haber un motivo, claro, pero yo si lo veo dada la naturaleza de la amenaza. Y es que, damas y caballeros, el indio, con EL MAYOR PAR DE COJONES QUE SE HAYAN VISTO EN MUCHO TIEMPO, pilla y pone de malas de la pelicula a las plantas. Pero nada de plantas animadas que de pronto salen de la tierra para polinizar a los bipedos, no, simplemente plantas que por algun motivo lanzan a la atmosfera un virus defensivo que solo ataca a las personas. Y es en este punto, despues de un descubrimiento casual por parte de Whalberg (que planea como la posibilidad mas realista, pero nunca concretada), cuando el nuevo protagonista visual de la pelicula es algo tan jodidamente anticinematografico como..., el viento. No me refiero a polvaredas ni nada por el estilo, no: simplemente el viento que marca su recorrido sobre la superficie de prados que marcan asi la trayectoria de este veneno misterioso que aparentemente provoca los suicidios en masa.

Shyamalan es un tipo muy listo. Meter todos estos elementos en una pelicula puede parecer estupido, pero teniendo en cuenta que esta el detras no se puede pensar otra cosa que no sea la total autoconsciencia respecto al hecho de estar contando algo que en la practica no tiene ningun sentido. O al menos ningun sentido comercial, porque esta pelicula va a mosquear a buena parte de la humanidad que se acerque a verla. La accion tiene tanta emocion como visionar por la tele 10 minutos intermedios de una maraton de la que nunca se sabra quien se ha hecho con la victoria. El Incidente juega de manera premeditada las peores cartas de la baraja a partir de un final que se asumen con la determinacion de lo inexplicable: en la naturaleza hay hechos de los que no se pueden saber ni origenes ni causas. Esta es la frase que Whalberg arranca en esa presentacion del principio a uno de sus alumnos (y probablemente no sea casual que con este hombre de protagonista la fuera a decir el tipico chulito de clase mas preocupado por la longitud de su flequillo que por comprender los mecanismos que mantienen en marcha a la bioesfera), y es tambien la frase que ofrece la unica explicacion a algo inexplicable: o sea, El Incidente nace como un enigma irresoluble que finaliza asumiendo la necesidad de acatar un cierto grado de determinosmo para asumir el funcionamiento del mundo. Y si bien esto pueda sonar a cosa teologica, la hermosa puntilla sociopolitica con la que lo remata sirve para poder considerar que mas alla de cualquier intencion mistica el tio lo que quiere no es otra cosa que enmarcar El Miedo en la fastuosa certeza de que las catastrofes llegaran porque, a pesar de todo, el ser humano no es el dueño de la tierra.

Y ya en el terreno de la paja mental pura y dura, El Incidente me recordo cine de genero asiatico de mala manera, especialmente la capacidad que tiene Takeshi Miike para construir historias rocambolescas a partir de la existencia de personajes que parecen vivir en un mundo particular, completamente alejado de lo que les esta sucediendo en pantalla. Si Miike se marca un plano secuencia estatico en el que dos personajes discuten, que se yo, sobre el precio de los pepinillos en vinagre en los instantes previos a una carniceria, Shyamalan permite que los personajes de El Incidente paseen sus caretos ante la camara estirando el tiempo en esa huida de lo desconocido que solo parece tener una unica finalidad: permitir que sigan corriendo.

Por cierto, mata a dos niños. Uno siempre se plantea si aplaudir en estas ocasiones...

2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, tío. 'El incidente' es una gran película. Y creo que das en el clavo respecto a la interpretación de la película. Pero lo que plantea, que es muy inteligente, muy aplicable a la forma de razonar del ser humano y a la que tiene la prensa de explicar cualquier cosa, es una especie de teorema que Stanislaw Lem ya desarrollaba en una de las novelas más fascinantes que he leído, "La investigación". Que, por cierto, te recomiendo si tienes tiempo alguna vez.

    Un saludo.

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  2. vaya, ahora lo entiendo...cuando me dijiste" me ha gustado pero no la recomiendo" creo que tu sentencia se me hizo lo suficientemente críptica como para que me interesase aún más por la peli...creo que es una buena frase publicitaria
    ;P

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