domingo, 29 de marzo de 2009

La paja alimenta y no engorda.

Cuenta la leyenda que, alla por 1998, cuando ultimaba Los Idiotas, Lars Von Trier sintio que debia hacer algo por dignificar el maltrecho y honorable mundo del porno, y de ahi surgio Puzzy Power, quizas la primera productora que se molesto en profesionalizarse en torno a una serie de postulados que buscaban la realizacion de un porno femenino (algo que hoy en dia es mas habitual, aunque solo sea pura mercadotecnia). Y cuenta tambien la leyenda que, despues de tres pelis, la productora se fue a tomar por saco por un motivo bien sencillo: tan digno lo quisieron hacer todo que hasta de cara al fisco fueron decentes sin contar con que, por regla general, las administraciones gravan la produccion y la comercializacion de pornografia hasta el punto de que trabajar con pseudonimos se vuelve una necesidad. De ese modo, y por llevar la verdad por delante, Trier & Co se comieron unas hostias de las guapas de mano de la hacienda local, por lo que se dejaron de pollas y retornaron al cine de autor guay y cool. Y digo que esto es leyenda porque un poco tiro de memoria y en el fondo de lo que diga este demente poco se puede fiar uno.

Pero a pesar de todo el porno es un genero de lo mas puñetero: es desagradecido desde un punto de vista social, y sobre todo es problematico desde el punto de vista fiscal. Siempre con reservas, claro: Nacho Vidal es un Heroe, y esta claro que hay gente que ha hecho mucho, mucho dinero. Sin embargo las anecdotas son eso, anecdotas, y cuando la realidad se infiltra en el mundo de los sueños llueven los palos: a poca gente le haria gracia tener un familiar cercano que se dedicara a esto, y quienes sencillamente trabajan en la industria ven como se les limitan los canales de distribucion al tiempo que hacen frente a la pasividad administrativa que en ningun momento deja de chuparles la sangre. A partir de aqui, lo logico: los trabajadores se escudan en el anonimato y surgen vias paralelas para tratar de rentabilizar al margen de lo legal.

A esto hay que sumar Lo Puntual. Y es que toda hoja de ruta se ve siempre expuesta a las circunstancias imprevistas. Ya no es que estemos en plena Crisis Mundial, es que el mundo del audiovisual debe hacer frente a los nuevos tiempos, y como en cada cambio tecnologico, el porno se las tiene que apañar antes que nadie. Cuando aun no esta clara la llegada de la Alta Definicion a las televisiones (generalizada, se entiende), cuando el Blu Ray se esta pegando la hostia porque no entra en los hogares con la facilidad con que lo hizo el dvd, cuando los usuarios todavia tienen que sufrir la comercializacion de bandas anchas que funcionan malamente, el porno, como industria, se autofagocita en una lucha uterina en la que cada compañia debe avanzar una cabeza para despertar la curiosidad del usuario. Y con ella el golpe de visa. Asi, despues de que hace 3 o 4 años comenzaran a aparecer webs con (mas o menos falso) contenido HD, ahora parece obligado que se le ofrezca al usuario la posibilidad de ver y descargar videos que en realidad no podra disfrutar por mala conexion y/o tener un equipo de poca capacidad. Pero es lo que hay, no quedan mas cojones: superados los limites de contenidos, la tecnologia debe marcar la diferencia que proporcione mejores ventas. Y esto ultimo supone un problema añadido: las ventas no son las de antaño. Mientras las discograficas y las distribuidoras cinematograficas lloran e intentan hacer retroceder la implantacion de los nuevos medios, en el mundo del porno sufren ya las consecuencias de no haberse rendido con anterioridad a los nuevos canales de distribucion que finalmente les estan masacrando con el pirateo o las webs de videos on-line (lo cual no deja de ser gracioso: el pajillero alza los brazos para agradecer contenidos de infracalidad de acceso instantaneo al tiempo que se intenta subir la facturacion ofreciendo resoluciones imposibles).

Cuando ustedes ven en un gracioso late-night una entrevista a una pornstar, nada de eso se intuye. O a lo mejor si, pero no debiera: deben mantener el glamour propio de esas personas que viven en un mundo de jauja en el que les paga a lo bestia por algo tan absurdo como por pasarselo de puta madre coiteando ante las camaras. Es tan envidiable que nadie se para a pensar en si realmente es grato tener que trabajar a destajo en la mierda de porno que se hace hoy en dia; es tan chulo que realmente no cabe la posibilidad de empatizar con esas personas y lamentar que para asegurarse el trabajo continuado deban aceptar cualquier oferta para poder acumular en tiempo presente aquello que no ingresaran dentro de unos (pocos) años. Es mas, consideraran justo que sufran conflictos personales en su vida privada porque, al fin y al cabo, tienen un empleo tan tremendamente disfrutable que por algun lado habrian de pagar el pato. Vamos, que se jodan igual que joden.

Y en el fondo este es el problema: que no se empatiza y que quienes trabajan en el mundo del porno se encuentran en una realidad paralela de la que el ciudadano medio no se hace cargo. Son caras, coños, tetas y pollas que se consumen, sin mas, y cuando alguien se retira inmediatamente tendra relevo, no hay por que preocuparse. Da igual que Rebeca Linares, para llegar a ser una estrella en USA, tuviera que sufrir antes a Max Hardcore, no importa: su esfuerzo se ha resumido a un golpe de efecto genital que solo nos puede producir indiferencia siempre y cuando no tengamos la intencion de sucumbir al poder de nuestras hormonas. Para todo lo demas, ella y los de su sector no existen, son solo piezas de una realidad consumible de usar y tirar, la antesala del kleenex.

Todo esto lo sabe bien Jose Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta y de Antena3, que a los rumores de fusion de su cadena con La Sexta respondio apelando a la necesidad de resistir por parte de las cadenas, resaltando lo mal que lo estan pasando por el bajon publicitario y rematando la faena con una frase-chiste de lo mas graciosa: (reducir mas gastos sin tocar la parrilla de programacion) supondrá ir hacia el "tarot de día y el porno de noche", que es lo más barato, dijo en tono irónico. El porno de noche, eso que en la television española se entiende nostalgico recuerdo del Canal+ codificado o se asocia a los anuncios de lineas con secuencias de sexo en recuadro pequeño. El porno de noche, ese que nunca se ha programado en televisiones en abierto, no habiendo invertido jamas un duro tanto en distribuidoras como en productoras estatales. Ese negocio en el que jamas han invertido aunque les sirva para rellenar franjas horarias que a ellos si les reportan beneficios. Ahora que ya no pueden prescindir de mas contratos basura, lo que les queda es recurrir a la maxima degradacion de los colgados esos del sexo, ya sea para hacer un chiste malo o simplemente para cumplir sus amenazas. Total, lo del tarot lo deseaban desde hacia mucho tiempo...

(la imagen esta robada de aqui, y pertenece a las protestas por el cierre de adn.es, uno de los ultimos grandes saneamientos del grupo Planeta. Suponemos, eso si, que los grandes sueldos ya habran sufrido las congelaciones de rigor. Como dudarlo...)

1 comentario:

  1. a mí que no hay manera de que se me ocurra que trabajar en el porno sea grato... Entiendo que mantengan esa imagen, pero vamos, como curro me parece como poco bastante duro.

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