martes, 16 de abril de 2013

Nuestros miedos

Ya no recuerdo donde leia esta mañana acerca del crecimiento de grupos patriotas en USA para dibujar el posible origen de los atentados de Boston, no es relevante. En resumen eran datos que ciclicamente se actualizan: dependiendo del color politico de los mandatarios aumentan o se reducen. En los inicios de la segunda legislatura de Obama se vuelven mas virulentos. Lo normal.

Las dichosas redes dibujaban ayer el panorama tontorron de costumbre: de la preocupacion desmedida por las pobres victimas usacas a la comparativa respecto a las muertes en paises menos civilizados. El atentado de Boston fue torpe, mal ejecutado, probablemente impropio de algo planificado y planteado por aquellos terroristas que en el pasado supieron lograr muchas mas bajas en diferentes paises. Cierto es que las comunidades radicales en norteamerica han tenido en el pasado grandes plenos, pero generalmente se caracterizan por ser tan catetos como sus manifiestos. En esta ocasion supieron crear un escenario separando los artefactos, pero una triquiñuela de subsistencia campestre chocaba con su incapacidad para montar bombas potentes. Tres victimas mortales tiene dos lecturas: muy mala suerte por parte de quienes estaban justo delante, muy buena suerte por parte de los patriotas por haber conseguido causar bajas con semejantes explosivos.

Pero la otra lectura, la jodida, de todo esto es la desigualdad en el combate ideologico cuando hay que enfrentarse a posturas politicas con las que no se esta de acuerdo a pesar de ser el gobierno legitimado por el electorado. El supuesto radicalismo de izquierdas hace ya mucho tiempo que desaparecio del mapa, no asi el de derechas (o malentendidas derechas). En su agonia, la batalla "progre" se realiza a partir de idearios, consultas y una amplia y variada gama de representaciones culturales. En cambio la reaccionaria se rearma (y nunca mejor dicho) en pequeñas formaciones que conjuran y conspiran, que planifican el ataque sintiendose capacitados para arrebatar un control que en forma de votacion no se les ha querido dar. Cuando la izquierda quiere pelear por su espacio se hace una pelicula como Syriana. Cuando la derecha reclama su razon sin entrar en consultas pone bombas.

Mientras tanto, al otro lado, las tres muertes usacas parecen poca cosa, no tienen relevancia en comparacion. La culpa, me temo, no es ni de esas victimas ni del resto de la gente que habita en Boston y que se ha llevado el susto del siglo: que en oriente medio el deceso se siga miendo al peso es culpa de la informacion, de la cadena de narraciones que durante decadas ha construido una barbarie social en la que las muertes son solo uno de los eslabones. En realidad solo hay una unica cosa cierta, y es que nada tendra solucion mientras sigan existiendo victimas: por un lado de la intransigencia que quiere poseer el gobierno, por otro de los efectos de que resulte mas rentable el desgobierno. Que a nivel ciudadano no exista tampoco una aproximacion entre ambos polos tampoco mejora las espectativas.


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