martes, 28 de mayo de 2013

La tonta espera

Echando un ojo a la filmografia de Tom Hanks, de forma poco cientifica (sobre todo tratandose de mi memoria) me asalta un dato: su epoca de triunfar luciendo desaliño y calzoncillos termino en 1990.

No vi (ni pienso) "Mil Veces Adios", pero en todos esos trabajos creo recordar su imagen de simpatico desastre que en un descuido se muestra comicamente fragil ante el espectador. El cenit estaria en Socios y Sabuesos, con el chucho babando toda su desperdigada ropa. O tal vez en No Mataras al Vecino, en donde Joe Dante la pifio adelantandose un par de decadas a la roña de frikismo que todavia nos asola.

Esto cambia en 1990. No solo hace de idiota en el marco de un contexto profundo en La Hogera de las Vanidades, sino que protagoniza ese insondable absurdo que es Joe Contra el Volcan, aquella pelicula que, con todo, contenia esta maravilla:



Hanks paso a convertirse en un serio simpatico, o directamente en un serio: Su esfuerzo con Philadephia siguio con Forrest Gump.

Los destellos de las decadas son absurdos punteados de recuerdos que no siempre obedecen al sentido comun. Los 90 son una gran incognita, y por mas que se quieran recordar como la decada del grunge y la aparicion de la rabia lo unico cierto es que sirvieron para cimentar el valor de mantenerse sin que nada cambie. Eso era, de hecho, la triste filosofia que se ocultaba tras aquel comico (a su pesar) despliegue publicitario de los JASP.



Forrest Gump era el tonto capaz de esperar, el pobre idiota que finalmente veia recompensada su paciencia perdiendo el amor de su vida. Era, exclusivamente, una historia de amor, y por ello de integracion: la normalidad que buscaba el protagonista pasaba por demostrar su capacidad para mimetizarse con su entorno. Forrest Gump era, con todo, lo suficientemente avispado como para conformarse con lo que, el lo sabia, en algun momento seria una realidad. Gump apostaba por el valor seguro, y se narcotizaba a si mismo jugando con el estigma de la media naranja, el diabolico invento que, antes del triunfo laboral, logra mantener docil a la sociedad: seria pareja, como los demas.

La crueldad de Forrest Gump paso desapercibida, pero esta ahi: su narracion servia para reirse de las gambas de Bubba, y posteriormente encontraria en la descomposicion moral del teniente Dan la formula perfecta para sentirse privilegiado. Forrest Gump se fundamenta en el humor blanco para reirse de la miseria. No hay critica, pero si mensaje: todo lo que pase a tu alrededor da mas o menos igual, solo hay que esperar.

Y asi fue hasta que Amelie vino a decirnos que todo esto aun era mejor si te ponias hasta el culo de algun tipo de substancia prohibida.

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