sábado, 11 de mayo de 2013

Vigila tu horror

Garavito aseguro en algun momento haber asesinado a 172 niños. Garavito, colombiano, nacio en el año 57 y fue detenido en 2002. Garavito nacio y crecio, pues, en un pais y en unos tiempos en los que los estimulos para su explosion depreradora no podian ser reflejo de aquello que le ofrecia la cultura popular: ni existia internet, ni en ese pais existia un consumo industrializado de horror y ultraviolencia.

Garavito es, como todos estos, un mentiroso compulsivo: a lo mejor asesino a muchos menos niños, a lo mejor a mas. Se sirvio de una vida nomada para poder desarrollarse como monstruo: podia responder a sus impulsos porque no pertenecia a la comunidad. Garavito creo un mapa del terror porque, probablemente, se buscaba a si mismo.

Los monstruos ahora no son nomadas, ya no lo necesitan: viven en sociedades ciegas. Fritzl o Ariel Castro lo han demostrado con sus demenciales secuestros: uno creando un increible ecosistema en la rigida sociedad austriaca, otro consiguiendo pasar desapercibido en un ambiente comunitario.

El gran nuevo monstruo es la comunidad, el nuevo tablero sobre el que se desarrolla el horror. No ha sido de golpe, H.H. Holmes se construyo un hotel a finales del S. XIX para asesinar mas comodo. Pero ahora la comunidad es grande, poderosa, y al mismo tiempo hay que protegerla de su fragilidad: todo se derrumba y se quieren proteger valores sin que se pierdan libertades. La comunidad es ese espacio en el que puedes pedir sal al vecino, ese mismo espacio en el que el vecino puede aprovechar para meterte en un hoyo durante un par de decadas.

La comunidad tiene memoria, pero no hay un simpatico carton de leche que emprenda una busqueda desesperada para encontrar al joven desaparecido que sale publicado en su dorsal. Los pueblos se mueren y todo se asienta en ciudades con sus suburbios: el mapa del horror esta trazado a partir de las calles con ventanas por las que nadie mira.

Tras el 11-S los servicios de inteligencia quisieron dar potestad a los carteros para vigilar a la comunidad. El cartero no te conoce, pero sabe que existes. El cartero recorre la comunidad porque es su trabajo, su razon de ser. El cartero no solo cobra por entregarte tus cartas: es tu voyeur, eso le da de comer.

El cartero no tiene clausulas de confidencialidad, pero por sus manos pasan tus peores temores: ya nadie manda cartas de amor, pero el motor de tu comunidad puede informarte oficialmente de un embargo. El cartero conoce tus miserias, pero se las calla. El cartero podria arruinar tu reputacion, pero tambien salvar tu vida.

Si Shyamalan no fuera imbecil y decidiera hacer una secuela de Unbreakable tendria un antagonista perfecto para Bruce Willis. En la primera el vigilante con pucho de goma se enfrentaba contra un peon de limpieza, en la segunda se enfrentaria contra un cartero. En la primera temeria al agua, en la segunda a la intromision en su intimidad. El vigilante ganaria la batalla y entregaria un mensaje: hay que eliminar a los carteros. Total, en realidad ni ellos se preocupan por controlar a la comunidad: estan muy mal pagados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario