viernes, 5 de diciembre de 2014

spam que enamora

Hace un rato me llego un spam que consiguio emocionarme. Concretamente, esto:

2014-12-05 14:28 GMT+01:00 Devoe Terese <DatevoeTermaeumse@outlook.com>:
Buenas noches.
Te estoy escribiendo el tercero correo. Obviamente no has recibido mi mensaje o no te interesa la información. Porfavor dame unarespuesta.
Tu solicitud me fue enviada a mi por una oficina de reclutamiento bien conocida.

Nuestra empresa es bien conocida en Europa. Nosotros conducimos consultoría profesional y manejo de flujos financieros para corporaciones conocidas mundialmente.
Estamos buscando gente confiable y diligente en España, que se podrá convertir en representantes de nuestra empresa en su propia cuidad.

No requerimos experiencia laboral. Lo más importante es que tú seas trabajador y perspicaz. Tendrás que pasar un periodo de сcapacitación de 20 días, que te brindarátus primeras ganancias. Después del periodo de prueba podrás continuar trabajando con nosotros o rechazar la cooperación.
El salario será de aproximadamente 52,000 EUR anualmente más bonificaciones.

El horario de operaciones es flexible. Durante el periodo de prueba te tomará no más de 7 horas a la semana.
No te pierdas tu chance de convertirte en un grande representante de negocio. Si estás interesado en la información, si quieres ganar más a lo más rápido escribe a mi buzón.
Me enternecio de tal manera que no he podido evitar la tentacion de responderle:

Estimado Devoe.

Para empezar, permíteme que te confiese que me preocupa no saber si tengo que decir estimado o estimada, pues ignoro si Devoe corresponde a hombre, mujer o cosa. Podría buscarlo en google, cierto es, pero me inquieta sobremanera pensar que los algoritmos del buscador podrían terminar arrojando la conclusión de que sea un perfecto imbécil. Ponte en mi lugar, Devoe: resulta ingrato pensar que todos, excepto uno mismo, sepan a ciencia cierta que eres imbécil.

Pero déjame que entre en materia, Devoe. De verdad, lo siento pero no había visto tus otros dos correos! Créeme que habría respondido inmediatamente siendo, como es, una gran oportunidad para mí! Como Roedor, comprenderás, es fácil que encadene épocas con muchas bocas que alimentar, y todo lo que suponga hacerme más sencillos esos duros momentos será bienvenido! El dinero, por ejemplo, estaría bien, pero confieso que en realidad llevo un par de generaciones dándole vueltas a la idea de hacerme drogadicto. En serio, Devoe, soportar los llantos de toda esa ingente cantidad de ratoncillos es increíblemente duro. Y no creas, por favor, que soy un mal padre: soy el mejor, simplemente agradecería poder colocarme hasta las cejas para que no se me hicieran tan insoportables las ganas de atarles los bigotes al radiador, y menos en momentos como ahora, cuando baja el frío, que lo quiero despejado para poder meter yo la cola cuando se me hiela.

Y cuando digo cola me refiero al rabo. O sea, a lo que me cubre el culo, ya sabes.

Respecto al puesto, Devoe, la verdad es que me gustaría poder decirte que soy diligente, pero... Pero la verdad es que no lo soy. Reconozco que mentí al rellenar mi ficha en la agencia, Devoe, y no me siento orgulloso de ello. Aunque, si te soy sincero, fíjate, opino que esto que acabo de hacer resulta meritorio, ¿no crees? He confesado mi culpa y he demostrado mi interés por trabajar a cualquier precio. Eso sí que puedo asegurarte que es cierto: vendería mi tazón de cereales favorito por conseguir algo que yo pudiera querer. En ese sentido tampoco puedo negar que no es un empleo lo que más me apetece: como roedor que soy, ya te puedes imaginar, estaría más a gusto rascándome la panza que proporcionando ganancias a sabe Dios qué escoria humana.

Ojo, Devoe, que lo de escoria no lo digo por ti: me ha emocionado que te tomaras la molestia de intentar contactar conmigo por tercera vez.

Verás, mi infancia resultó un tanto insatisfactoria. Fui a un colegio público (jajaja, casi escribo PÚBICO) en el que era uno de los más populares de mi promoción. No sabes, Devoe, lo estresante que puede llegar a ser eso. ¿Recuerdas la catástrofe de Hamelin? Docenas de veces pude haber provocado una tragedia, Devoe, y lo peor es que sé que me lo habrían agradecido. Esto genera un sentimiento de culpa atroz, Devoe, y desde entonces no quiero responsabilidades. Yo lo que quiero es que me usen, que me ordenen, que me indiquen con claridad qué es lo que tengo que hacer. Me da igual el hecho en si. ¿Quereis que robe? Pues yo robo, Devoe, pero no me queráis hacer responsable porque no tengo ya más ganas de eso. Soy consciente de que mi madera de líder podría servir para acabar con todos vosotros, que mi coaching natural es susceptible de que le dé un uso maligno y destructor, pero me esfuerzo mucho cada día por ser un feliz y buen ciudadano.

En serio, Devoe, el dinero no me importa. Tu oferta me parece muy interesante y has conseguido que me emocione, pero no me ofrezcas dinero: quiero droga, quiero llegar a ese estadio superior en que piense que hasta tú eres un simple sueño, una especie de spam que tendría que haberse ido a la carpeta de basura del gmail. A cambio de eso haría lo que fuera, de verdad, y te prometo completa lealtad y servidumbre.



Att


Don Goio Maldito Roedor.

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